Oct 19 2009

EL PEOR DIA PARA UN MILAGRO

estanque

Cuando pensamos en milagros, no siempre tenemos a Dios en mente, hoy en día se predica de milagros por todos lados, estatuas que lloran, hombres con poder, y hasta panes benditos. Por lo cual es mas difícil creer que los milagros existen, todo esta tan comercializado que pensamos que solo son trucos de hombres que intentan engañarnos de alguna forma.

Pero en estos tiempos, donde los días son malos para muchos, hay tanta necesidad de un milagro, una intervención genuina de parte de Dios que nos saque del estanque en que vivimos, que nos sorprenda de tal forma que nuestra fé se active nuevamente, que nuestros sueños vuelvan a nacer, nuestras esperanzas resuciten y nuestros ojos brillen de ilusión una vez mas.

En Juan 5: 1-14, podemos observar el peor día para un milagro.

5:1 Después de estas cosas había una fiesta de los judíos, y subió Jesús a Jerusalén.
5:2 Y hay en Jerusalén, cerca de la puerta de las ovejas, un estanque, llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco pórticos.
5:3 En éstos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos, que esperaban el movimiento del agua.
5:4 Porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese.
5:5 Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo.
5:6 Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano?
5:7 Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo.
5:8 Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho, y anda.
5:9 Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo. Y era día de reposo aquel día.
5:10 Entonces los judíos dijeron a aquel que había sido sanado: Es día de reposo; no te es lícito llevar tu lecho.
5:11 El les respondió: El que me sanó, él mismo me dijo: Toma tu lecho y anda.
5:12 Entonces le preguntaron: ¿Quién es el que te dijo: Toma tu lecho y anda?
5:13 Y el que había sido sanado no sabía quién fuese, porque Jesús se había apartado de la gente que estaba en aquel lugar.
5:14 Después le halló Jesús en el templo, y le dijo: Mira, has sido sanado; no peques más, para que no te venga alguna cosa peor

Empecemos observando que era día de reposo, día en el cual no se podía hacer ningún esfuerzo o trabajo y para los religiosos de esa época, tampoco era día para un milagro.
En segundo lugar la historia narra un estanque, una porción de agua sin dirección, sin movimiento, que posiblemente ya llevaba mucho tiempo ahí.
En tercer lugar el estanque estaba lleno de enfermos, cojos, paralíticos y ciegos, y entre ellos un hombre que tenia 38 años de no mover sus piernas.

Desde cualquier ángulo nada podía moverse en esta historia.

Todos esperaban lo mismo, todos competían por ellos mismos, y solo ganaba el mas fuerte.
Lamentablemente vivimos esta misma situación en el mundo espiritual, abundan los lideres a los cuales les gusta jugar a ser el ángel de Betesda, les gusta tener a un gran multitud de seguidores sin visión propia, que apenas caminan bien o que en el peor de los casos no caminan en su relación con Dios a menos que su “gran liderazgo” haga algo,: hablo de lideres que se emocionan moviendo las aguas de los estanques en lugar de dar ríos de aguas vivas. Y por el otro lado, abundan las personas codependientes en su relación con Dios, que como el paralítico de Betesda necesitan a alguien que los ayude a llegar al estanque, porque es mas fácil que nos prediquen, a que nos pongamos buscar la palabra en la presencia de Dios día a día, es mas fácil que oren por nosotros, a que tengamos una vida de comunicación con el Padre, con el Hijo y con el Espíritu Santo, es mas fácil que alguien que tiene fe nos haga “el milagrito”, a que activemos nosotros la fe y provoquemos que la mano de Dios se mueva a favor de su pueblo.
Menospreciando así, que Jesucristo mismo rompió el velo que nos separaba de Dios para que nos acercáramos confiadamente a su presencia y dejándonos en claro que ningún otro mediador existe entre Dios y los hombres sino solo Jesucristo

Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre…1 Timoteo 2:5

Claro que tenemos pastores, maestros, evangelistas, apóstoles y profetas que nos capacitan para toda buena obra, tenemos que vivir edificándonos unos sobre otros, pero jamás tu vida puede depender de alguien que no sea Jesucristo mismo. Jamás vas a salir del estanque si no decides buscar a Cristo cara a cara.

Lo que nos impide buscar a Cristo queda claro en esta historia, el pecado, la codependencia, la competencia que tenemos entre cristianos según nosotros para ser los mas ungidos o bendecidos, y la religiosidad que impera en los lideres que buscan sentirse mas que los demás por lo que Dios por gracia y misericordia hace en ellos.

Jesús quiere que lo conozcamos más, pues el quiere darnos el agua viva que llenará cualquier necesidad, que nos limpiará de todo pecado, que hará nuestro milagro aun en las peores circunstancias.

Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva.
Juan 4: 10

Pero también quiere darnos agua viva para avivar nuestro espíritu y nuestra adoración al único Dios Todopoderoso, el dador de cualquier don o milagro.

4:23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.
4:24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.
Juan 4: 23-24

En el peor día para un milagro el paralítico de Betesda caminó por el simple hecho de haber conocido a Cristo Jesús.

Y tu que estas esperando “LEVANTATE, TOMA TU LECHO Y ANDA”.